Chorizos del Mundo
Recetas y técnicas de embutido fresco y curado de varias tradiciones.
Pregúntale a El Charcu. Las dos primeras van por cuenta de la casa.
¿Con qué te ayudo?
El Charcu acompaña tu criterio, no lo reemplaza. Nunca recomienda más de 2,5 g de sal de cura #1 por kilo, y ante un moho dudoso siempre dice descartar. La manipulación higiénica y la decisión final son tuyas.
El Charcu no es solo una charcutería. Es el maestro que enseña con pasión — hoy en Manizales, mañana en toda Latinoamérica.
El Charcu no es solo producto: es también la escuela donde se enseña el oficio. Una Academia con calificación 4.6–5.0, para quitar el miedo a dosificar y empezar a curar con seguridad.
Empieza por la bondiola: cuatro pasos, con El Charcu al lado para las dudas.
Recetas y técnicas de embutido fresco y curado de varias tradiciones.
Jamón York y cocidos de calidad, sin fosfatos ni almidones.
Curado en seco al estilo europeo: sal, tiempo y control de humedad.
Preguntas sin registrarte y sin poner tarjeta. Los planes se miden en preguntas y fotos al mes: pagas por la ayuda que usas, no por meses en los que no curaste nada.
Para probar el asistente con una duda de verdad.
Gratis
8 preguntas · 2 fotos al mes
Sin tarjeta. En serio.
Para el que ya cura seguido y no quiere perder una pieza más.
US$ 7,49/mes
Se cobra US$ 89,90 una vez al año
200 preguntas · 30 fotos al mes
Un solo cobro al año. Precio congelado por 12 meses.
Para charcutería profesional: si de esto vives, no se te para la línea.
US$ 18,74/mes
Se cobra US$ 224,90 una vez al año
600 preguntas · 90 fotos al mes
Un solo cobro al año. Precio congelado por 12 meses.
Escribes por WhatsApp y El Charcu te manda el link de pago —PSE, Nequi o tarjeta—. Te activamos la cuenta y te confirmamos. Sin plataformas de por medio y sin renovación automática: cuando quieras seguir, lo dices.
Escribir por WhatsAppEl Charcu nace en Manizales de la obsesión por hacer embutidos y curados con la calidad de España e Italia — sin los aditivos ni los atajos de la industria. Lo que empezó como afición se convirtió en oficio, y el oficio en marca.
Curamos con técnica europea y paciencia: la sal, el humo y el aire hacen el resto. Cada pieza se elabora en lotes pequeños, con control real sobre cada etapa del proceso.
El producto que se prueba, y el conocimiento que se enseña.